La verdad quedó al descubierto,
no gastes saliva, no finjas astucia;
no vengas contando más cuentos,
tú sabes de sobra de quien es la culpa.
Eres de alma oscura, y no hay dudas,
estás tan plagada de puras mentiras;
la calma llegó, y sin tu ayuda,
acepta: en exceso eres realmente fría.
No cantes victoria,
no hieras, tus juegos ya no;
es otra la historia,
ya no es tuyo el corazón.
No cantes victoria,
no hieras, tus juegos ya no;
es otra la historia,
murió la poca ilusión.

Deja un comentario